domingo, 18 de diciembre de 2011

5. Filmoteca de Donosti

AUDIO:



VIDEO:
 
 


















Filmoteca Vasca, buque insignia de la memoria histórica audiovisual

Lo que surgió como un pasatiempo, a lo largo de los años se ha convertido en una de las mejores maneras de hacer dinero. Por supuesto, hablamos del cine. Desde que en 1895 los hermanos Lumiere crearan el camarógrafo hasta las grandes proyecciones de hoy en día, han acontecido mil y un cambios. Modificaciones que las filmotecas de todos los países y provincias se han esmerado por guardar para conformar la memoria histórica audiovisual.

Entre cientos de rollos de películas antiguas, el director conservador de la Filmoteca Vasca, Jon López, explica con orgullo que la labor de esta desconocida institución es la de conservar, mantener, restaurar y exhibir todo el patrimonio audiovisual vasco existente. Tarea fácil pensaran algunos. Sin embargo, la delicada conservación de los filmes, sobre todo los de color, incita a que el ambiente del lugar de almacenaje cumpla dos requisitos fundamentales: temperatura fría con la mínima humedad posible. Según las propias palabras de López, aunque sorprenda, la geografía ideal para mantener en adecuadas condiciones las películas sería la del Sahara de noche.

Pello Aldazabal, fundador y anterior director de la Filmoteca Vasca, se propuso en mayo de 1978 recuperar las cintas que estuviesen vinculadas con el País Vasco. Objetivo muy difícil de cumplir ya que los cambios en el cine han sido constantes. Y es que simplemente en los materiales con los que están hechas las cintas se ha pasado del nitrato de celulosa de las primeras, al acetato de celulosa para llegar al poliéster con el que están fabricadas hoy en día. Todo esto sin tener en cuenta las nuevas innovaciones que suponen las películas en tres dimensiones.

Al entrar de lleno en el cine digital o cine en 3D, las filmotecas serán las únicas con la capacidad de mantener todo el cine analógico, el de nuestros días, en condiciones de ser visto. Y es que la Filmoteca Vasca, gracias a que tiene casi todos sus documentos audiovisuales digitalizados, conserva los principios del cine vasco. Un ejemplo de ello es " El mayorazgo de Bastertxe", una reliquia de los años 20 dirigida por los hermanos Azkona. Esta, junto con otras cintas donadas por particulares, conforma la importante memoria histórica digital del País Vasco.

 Gracias al laborioso trabajo de digitalización y documentación de los rollos de filmes llevado a cabo por los profesionales de la filmoteca, es posible que muchos documentales, series o películas incluyan imágenes reales de tiempos antiguos. Eso sí, previo pago de unas cuotas que el mismo director estima como altas o "caras".
Después de esta breve lección de historia del cine, nada mejor que ver el primer partido de nuestro querido Athletic en el campo de San Mamés; un documental de la época franquista sobre la edificación en el bilbaíno barrio de Otxarkoaga; o el documental "San Sebastián: novia de España". Gracias al visionado de estas tres insignias del cine vasco se puede comprobar las grandes diferencias entre el cine de "ayer" y el de hoy.

sábado, 17 de diciembre de 2011

4. Presentación, Artículos completos, Entrevistas



Luis Castells
José Ignacio Zabaleta



Tras realizar un exhaustivo análisis de los periódicos El Correo Español. El Pueblo Vasco, ABC, El País y La Vanguardia hemos creído oportuno complementar nuestras impresiones con las aportaciones de expertos en periodismo como José Ignacio Zabaleta, Catedrático en Periodismo de la UPV/EHU, y en historia como Luis Castells, Catedrático en Historia Contemporánea de la UPV/EHU.  












A sus impresiones le han sido unidas fragmentos de videos de la época sacados de la videoteca de Televisión Española con el objetivo de abordar, de la manera más completa, este importante acontecimiento histórico.



ABC










EL PAÍS
30 de Enero de 1981


 












































31 de Enero de 1981 

























































1 de Febrero de 1981


























3 de Febrero de 1981



























4 de Febrero de 1981

























6 de Febrero de 1981














 









7 de Febrero de 1981
























EL Correo Español. El pueblo Vasco

































































domingo, 27 de noviembre de 2011

4. Dimisión Suárez: Videos


Este video, emitido por TVE, hace un breve repaso al momento clave de Adolfo Suárez: su dimisión el 29 de enero de 1981. Además, nos da información sobre la inestabilidad que se vivía dentro de UCD en aquellos años, así como la proclamación de Leopoldo Calvo Sotelo como su sucesor.






El siguiente enlace nos lleva a una miniserie emitida por Antena 3 sobre la vida del Presidente. Con multitud de detalles sobre su vida, tanto personal como política, el film comienza precisamente con el momento que analizamos, su dimisión. A partir de ese instante, y recurriendo en diversas ocasiones a las escenas en flash back, se narran sus comienzos, su gloriosa trayectoria y su final en el mundo de la política.


jueves, 24 de noviembre de 2011

4. Dimisión Suárez: Antecedentes

Tras la muerte del general Franco el 20 de noviembre de 1975, dos grandes aspectos flotan en el ambiente del país. El primero es que es necesaria la construcción de una democracia. Esta aspiración es compartida por la mayoría de la clase política española. El segundo aspecto palpable es que la sociedad española es un pueblo no reconciliado. En la sociedad aún está muy marcada la memoria traumática de la Guerra Civil y la represión ejercida por los vencedores hacia los vencidos.

El período que se extiende desde la muerte de Franco hasta la llegada al poder de los socialistas, en otoño de 1982, es considerado un modelo de transición democrática tanto por su resultado como por el modo de alcanzarlo. Tras la muerte de Franco, es el Consejo de Regencia quien asumirá de forma transitoria las funciones de la Jefatura del Estado. El 22 de noviembre, Juan Carlos I de Borbón es proclamado Rey ante las Cortes y Consejo del Reino.

El Rey confirma en su puesto de Presidente a Arias Navarro, aunque ante las dificultades de promover y aplicar reformas políticas bajo su Gobierno, la situación se tensa. Arias Navarro presenta su dimisión el día 1 de julio de 1976. El Rey podrá entonces nombrar a un hombre de confianza en quien había pensado desde tiempo atrás y que comparte su intención de conducir el país hacia un nuevo régimen: Adolfo Suárez. Así, el 3 de Julio de 1976 es nombrado Presidente del Gobierno.

Bajo el mandato de Adolfo Suárez, una serie de reformas esenciales para el éxito de la Transición española son emprendidas por las instituciones políticas.

Por ejemplo, durante ese mes de julio de 1976, todos los partidos políticos son legalizados, excepto los que promovían un Estado totalitario. Además, a finales de ese mes, se declara la Amnistía General para todos los presos políticos o de conciencia (a excepción de los condenados por acto terrorista). A partir de ese momento da comienzo el proceso de redacción de la Constitución. El 6 de diciembre de 1978 es aprobada, entrando ésta
en vigor el 29 de diciembre.

4. Dimisión Suárez: Diarios nacionales

ABC

ABC, periódico de corte derechista y conservador, publica en portada la dimisión de Adolfo Suárez el día 30 de enero de 1981 con un título especialmente valorativo. Así, podemos leer en letra mayúscula la siguiente cita: “Suárez dimitió acosado por su propio partido”. De fondo, la imagen del por entonces aún Presidente ocupando la plana del diario con gesto sonriente. Pese a que UCD era considerado un partido de centro derecha, monárquico y católico, la presencia de Suárez hacía tambalear esos cimientos haciendo dudar de sus bases a no pocos entendidos en el tema. Puede suponerse que por ello la afirmación de la portada de ABC sea tan fría y distante, queriendo dar cuenta de la satisfacción de la noticia para el medio en cuestión.

No obstante, entre sus páginas interiores se desglosa una sección especial enteramente dedicada a Suárez, que tiene por objetivo ofrecer una gruesa pincelada de su vida, su carrera política y sus logros. Todo acompañado por un gran número de fotografías. Algo nada habitual para la época. De esta forma, la reseña comienza con un título un tanto irónico -“Cincuenta y cinco meses”- y continúa con una descripción de sus inicios en el mundo de la política, no sin antes señalar el origen de este hombre, su fecha de nacimiento y demás datos biográficos. Una columna entera que finaliza en un último punto: el día de su investidura como Presidente. El resto de la historia puede verse en imágenes con pies de foto informativos para dar al lector una visión general del protagonista, señalando momentos relevantes. Un apartado objetivo sin apenas tintes valorativos que empañen el conjunto. Algunas de las fotos publicadas son las siguientes:


5 de julio de 1976: Adolfo Suárez jura ante el Rey como presidente del Gobierno español









20 de noviembre de 1977: el histórico aplauso de Suárez a las Cortes tras aprobar la Reforma Política









Tras ese inciso que ubica el acontecimiento, se pasa a una página introductoria dividida en dos partes. Por un lado, un breve texto aludiendo al futuro de UCD donde se expone su dimisión, las causas que han llevado a esa situación y el posible sucesor de Suárez. Nuevamente se advierte la subjetivad del medio al explicar los hechos utilizando frases determinantes para ello -“Acosado por su propio partido, vapuleado por la oposición, la imagen gravemente deteriorada…”. Por otro lado, el texto íntegro de su intervención televisiva, destacando sumarios de importante interpretación: “Mi marcha es más beneficiosa para España que mi permanencia”.
La postura del ABC en todo este asunto queda de nuevo en el aire con su editorial a página completa. Comienza con un titular que apoya firmemente la dimisión -“Por el bien de España”-, alegando que la política de UCD era “titubeante y con errores palmarios”, dando por hecho que no supieron gestionar adecuadamente el poder que obtuvieron al ganar las elecciones. Pero la lectura sigue y lo hace neutralizando su sentimiento, llegando a alagar las virtudes de Suárez en más de una ocasión y culminando con la idea de que también supo retirarse a tiempo: “Si para un político son vitales saber llegar y saber prevalecer, Adolfo Suárez ha probado que la tercera virtud, la de saber retirarse, es la que concede la auténtica dimensión del ejercicio noble de la política.

El resto de páginas que se centran en el hecho son tanto apartados de opinión como pequeños reportajes que analizan el paso de Suárez por el Gobierno. Desde la misma neutralidad y enfocando la información con la mayor veracidad posible, solo quedan excluidas de esta descripción algunas referencias donde, tal vez, la subjetividad sea demasiado visible. Incluso añaden un reportaje para dar a conocer al lector las fases a seguir para nombrar a un nuevo presidente. Gráfico incluido, los datos son puramente informativos, una amplia sección donde tienen cabida todas las opciones, desde las opiniones hasta este tipo de crónicas sobre lo que pasará después.

Un repaso a lo que supuso el Gobierno de Suárez resumido en apenas 10 páginas y destacando temas controvertidos como el paro, el terrorismo o las autonomías, tres de los problemas vigentes en aquel momento. Si bien se trata de exponer qué quedó en el tintero con Suárez, la crítica que se hace de estas cuestiones no es positiva, sino todo lo contrario, nombrando nuevamente los cambios de gobierno, sus tensiones, sus crisis…

Una cronología, que reúne los hitos de la transición democrática, expone claramente lo acontecido desde 1975 a 1980. Cinco años donde los cambios han sido los únicos protagonistas y donde, una vez más, se observa únicamente objetividad en sus líneas. Incluso se podría decir que en algunos casos la subjetivad vence a favor de Suárez. Por ejemplo, en el antetítulo de dicha cronología se puede leer: “Una difícil operación protagonizada y resuelta por Suárez”.

El repaso por la política internacional del Presidente también es uno de los temas a tratar por ABC. Afirmando la poca coordinación entre los miembros del partido y la pérdida de buenas ocasiones para España, relata algunos de los hechos más destacados durante su mandato. Valoración e información quedan mezcladas con un mensaje que, por el contrario, surge sin confusión: Suárez no logró encauzar bien sus propósitos en materia exterior.

Para finalizar este dossier especial sobre la dimisión de Suárez, y más enfocado a augurar los próximos acontecimientos que a narrar el mismo hecho de su marcha, la sección acaba con varias intervenciones por parte de los principales dirigentes de los partidos políticos del momento. Declaraciones de Felipe González, Santiago Carrillo, Manuel Fraga, Jordi Pujol o Carlos Garaicoechea dan buena cuenta del pluralismo ideológico que quiere hacer llegar ABC. Pese a que ninguno se esperaba la renuncia de Suárez, todos coinciden en que debiera haberse producido antes, sin negar en ningún caso sus logros al frente de UCD. Una última página que engloba el final de una etapa y el comienzo de otra.

 El Correo Español. El Pueblo Vasco

 

El Correo Español. El Pueblo Vasco, decano de los periódicos vendidos en el País Vasco, publica en la portada del viernes 30 de enero de 1981 la noticia del mes: la dimisión del Presidente del Gobierno Español Adolfo Suárez.

El título escogido para este inesperado acontecimiento político fue sorprendentemente informativo, ya que en él no se atisba ningún rastro de valoración. Un escueto "Dimitió Suárez", en mayúsculas y negrita, daba cuenta de la noticia. Sorprende, y mucho, que no eligieran un titular abiertamente valorativo puesto que, por norma general, el resto de medios impresos junto con la reseña de la dimisión expresaban su acuerdo o desacuerdo con la decisión tomada por el hasta entonces Presidente. No obstante, El Correo no hizo un tratamiento meramente informativo, ya que mediante un sumario de cita desvelaba cuál era su posicionamiento. Y es que simplemente con leer "Mi marcha es más beneficiosa para España que mi permanencia" los lectores claramente pudieron ubicar a este periódico en la corriente favorable a la dimisión, a pesar de que no expresaron de manera clara su posición.

La noticia, que prácticamente ocupa la totalidad de la página, está acompañada de una foto del presidente durante el discurso de despedida emitido por Televisión Española. Junto a esta, informan que a las 3.30 de la madrugada han podido conocer que Calvo Sotelo es el candidato para ocupar la presidencia. Pero, debido a la rapidez y el ritmo vertiginoso con el que elaboraron al noticia El Correo especifica que se trata de una noticia que no ha sido “confirmada oficialmente”. Por ello, se puede deducir que para publicarla se basaron en la enorme rumorología que se desató con la dimisión de Suárez.

Este periódico en su interior le dedica a este acontecimiento politico un gran número de páginas bajo el rótulo “dimisión del presidente del Gobierno”, mediante las cuales recuerda al público algunos de sus datos biográficos, los cuatros años y medio que estuvo frente al Gobierno y cómo decidió tomar la decisión de abandonar la jefatura del Estado. Los responsables de este periódico decidieron que lo importante era la información en si misma, por lo que las fotografías brillan por su ausencia. El peso de ilustrar la información recae en únicamente dos fotos; eso sí, con pies de foto muy valorativos como “Suárez a lo largo de sus casi cinco años de gobierno tuvo momentos de auténtica soledad”.

En la primera página de la sección, impacta ver como el periódico recoge textualmente los doce minutos de duración del mensaje trasmitido por la radio y la televisión. Quizá determinaron poner el alegato integro para que los lectores pudieran entresacar algunas ideas que con una simple escucha no pueden vislumbrar. Además, manera trataron de favorecer la comprensibilidad del mensaje al acompañarlo de una pequeña descripción que indicaba los movimientos afirmativos con la cabeza, el tipo de planos utilizados y el lugar de ubicación de la bandera y el retrato del Rey.
Caricatura sobre la dimisión de Suárez
Tras casi cuatro décadas de dictadura, Adolfo Suárez fue el primer presidente elegido de manera democrática. Hecho que induce a que los pasos a seguir para la elección del nuevo presidente no fueran muy conocidos por el pueblo. El Correo decidió reproducir íntegramente el artículo 99 de la Constitución que abordaba este tema para tratar de ayudar a los ciudadanos a comprender la información que estaban leyendo en torno a la dimisión. Todo ello bajo el título de “Los pasos para la elección de un nuevo presidente”.

Al tratarse de un periódico de ámbito provincial, la edición analizada corresponde a la de Bizkaia, recogió de manera exhaustiva las reacciones de la oposición vasca. Así pues, entrevistaron al Lehedakari Carlos Garaicoechea del Partido Nacionalista Vasco (PNV), a Juan María Bandrés de Euskadiko Ezkerra, a Carlos Solchaga del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y a Jesús María Viana, el presidente de la UCD del País Vasco. Pero al por tratarse de un hecho de ámbito estatal también dedicaron media página para recoger las declaraciones del entonces candidato a la presidencia por parte del PSOE. Felipe González. Esta diversidad de intervenciones de políticos de diversos partidos da buena cuenta del pluralismo ideológico que El Correo quiere hacer llegar a su público.

El resto de páginas que se centran en el hecho son artículos de opinión y pequeños reportajes que analizan la vida política de Suárez firmados por prestigiosos periodistas como Pilar Urbano.

Este dossier de 8 hojas hace un exhaustivo recorrido por la vida política de la corta democracia española haciendo críticas y poniendo en entredicho la actuación de Suárez, pero también tratándole como al hombre que hizo posible la transición española. De nuevo para demostrar un pluralismo ideológico, en algunos artículos se criticaba al ex presidente, mientras que en otros se ensalzaba su figura.

EL PAÍS

El diario El País, fue el primer periódico con clara vocación demócrata en un contexto en el que el resto de diarios españoles venían de una larga historia en el Franquismo y pasó poco a poco a convertirse en el periódico de la España democrática. El día 30 de Enero de 1981 publica en portada la dimisión del Presidente del Gobierno Adolfo Suárez con el titular: “Adolfo Suárez no explica las razones políticas de su dimisión”. Un tema que sin duda va a causar gran controversia y sobre el que se va a hablar mucho en El País. En portada se ofrece un breve texto a modo de avance de lo que se puede ver en las páginas interiores, y la publicación va a acompañada de una fotografía del presidente ultimando los detalles técnicos poco antes de grabar la locución televisada sobre su dimisión. Ya desde la primera publicación comienzan las especulaciones sobre las causas que podrían haber llevado al presidente del gobierno a optar por la dimisión y casualmente las tensiones con la Iglesia y los militares son continuamente mencionadas, además de una posible presión al monarca por parte de altos mandos militares en favor del relevo de Suárez.

Por otro lado, tan suculenta noticia comparte su espacio con un pequeño apartado en la parte inferior bajo el título de "¿Solución en el Parlamento o Elecciones Generales?", en el que debido a la poca información que se tenía sobre las razones de la dimisión, se hace una fuerte crítica a Suárez y UCD: “habrá que felicitar a estos demócratas de nuevo y viejo cuño que, con sus apetencias inusitadas y sus querencias inconfesables, han logrado abrir una crisis profunda para nadie beneficiosa. Y si se debe exclusivamente a la falta de capacidad del propio Suárez, a su derrumbe psicológico y a sus pocas defensas políticas, habrá que convenir que la irresponsabilidad suya y de su equipo a la hora de presentarse a las elecciones resultará memorable”.

Ya en las páginas interiores pese a que siguen las especulaciones sobre la irrevocable decisión del Presidente, se abren paso otras noticias como la de quién va a ser el sucesor y el hombre dispuesto a ocupar la Presidencia. Se baraja desde un primer momento la posibilidad de que ese hombre sea Leopoldo Calvo Sotelo, aunque todo esta en el aire hasta el momento en que el Rey proponga al Congreso de los Diputados un candidato. Además, se ofrecen cuantiosos detalles sobre cómo aconteció el Consejo de Ministros y cómo numerosos miembros del comité estaban visiblemente emocionados ante la sorprendente noticia, o cómo el todavía Presidente del Gobierno a través de la televisión, con voz firme y gran serenidad, daba la noticia al país que le vió nacer: “Mi marcha es más beneficiosa para España que mi permanencia”.

En las próximas páginas Suárez acapará toda la atención, y el diario se esmera por contar a sus lectores cómo es su vida, sus virtudes, o sus más preciados logros a lo largo de su carrera política. Entre las virtudes que destacan está la de hábil, pragmático o de gran capacidad para la política, aunque también expone que por muchos otros es considerado una persona arribista. Se ofrece una detallada información que desvela como cronológicamente fue ascendiendo en el poder hasta llegar al cargo de Presidente.

Una vez situados los lectores en los acontecimientos, el diario reparte sus páginas entre noticias de UCD y su aspirante al Gobierno, las críticas por parte de los otros partidos al principal candidato, Calvo Sotelo, y los incesantes comentarios de conocidos personajes del mundo de la política como Manuel Fraga: “La dimisión de Suárez abre una crisis que pone fin definitivamente a la primera fase de la Transición”; Carrillo: “No ha fracasado Suárez, sino el Gobierno monocolor de UCD” o Tierno Galván: “El presidente no gozaba de la confianza del país”, acerca de su opinión sobre la dimisión y el futuro de España.

Sobre esta línea, El País publica una viñeta haciendo un humor irónico de los hechos que acontecían en aquel momento, dejando tal vez caer si la marcha de Suárez va a ser más perjudicial que beneficiosa para la nación. El diario se hace eco también de la gran expectación que había generado la noticia tanto en España como en el mundo, incluyendo incluso pequeños apartados sobre cómo había influido la noticia en Washington y en Moscú.
El día 30, finaliza con una página entera dedicada a, cómo dice en el titular, “la familia numerosa de un hombre tenso”, dejando entrever la complicada situación por la que estaba pasando Suárez. En ella se desvelan interesantes detalles sobre su mujer, Amparo Illana, y sobre su personalidad y su vida cotidiana; aunque se centran primordialmente en su persona, también hablan sobre los hijos que tienen en común y, en alguna ocasión, sobre el padre de Adolfo Suárez.







LA VANGUARDIA

La Vanguardia, periódico de corte político centrista catalanista y monárquico y con cierta simpatía con el liberalismo y el nacionalismo catalán, publica en portada la noticia de la década. La dimisión de Adolfo Suárez. El día 30 de enero de 1981 La Vanguardia opta por un título corto, claro y conciso: “Suárez abandona”. En portada se pueden distinguir dos fotos separadas por un texto. En la primera de ellas, de corte horizontal, se introduce el titular y se aprecia a Suárez en una esquina solo y sin compañía en el Congreso de los Diputados. El periódico quiere mostrar claramente una imagen de completa soledad. En la de abajo y con mayor tamaño, la foto refleja una cara pensativa del por aquel entonces Presidente de Gobierno. Ambas fotos intercalan varías líneas de texto que refuerzan el titular: “Sometido a la presión crítica su propio partido… el presidente Adolfo Suárez se ha decidido por el abandono de sus funciones al frente del poder ejecutivo”. 

Ya en páginas interiores se relata y se explica como fue la dimisión. Todo se recoge bajo el epígrafe de “El presidente del Gobierno explica su dimisión”. Bajo la cita de: “No quiero que el sistema democrático sea, una vez más, un paréntesis en la historia de España”, La Vanguardia reproduce el discurso integro en donde el ex presidente Suárez explicaba los motivos de su dimisión. Dicho discurso merece varias páginas para el periódico y se entremezcla con varias noticias breves en recuadros.

Tras el discurso toda la información se centra en el partido UCD. Con el abandono de Suárez del partido, UCD emprende la búsqueda de un sustituto que tomase de nuevo las riendas de la presidencia del partido. Para Suárez, el sustituto –su sustituto- tenía nombre y apellido, Calvo Sotelo. No obstante, el partido no lo veía claro y quería celebrar un Consejo Político de donde saldría el relevo de Suárez. Lo que si era claro era que Calvo Ortega asumía momentáneamente la presidencia interina de UCD. Paralelamente a esto, existió el rumor generalizado de que se estaba celebrando en Madrid una reunión con todos los Jefes de las Capitanías de Estado. Se habló de la existencia de un complot militar agitado y organizado generado tras la mala situación existente en aquella época, y Defensa salió rápidamente a desmentir todo asegurando que solo se encontraban en dicha reunión el Jefe de la Capitanía de Madrid y el de la I Región.

Adolfo Suárez euforico tras el I Congreso de UCD en 1978
 
La figura e imagen de Suárez queda resumida en una página y esta alberga dos apartados claramente diferenciados. En el primero de ellos, con el titulo de “Cinco años en el poder: historia de la transición”, se hace un largo resumen del paso de Suárez por el partido. Para ello utilizan los sumarios de “dos decisiones capitales, empieza la crisis, aprensión, recelos y descomposición”. En el segundo de ellos, el medio hace una pequeña biografía y titula: De la dictadura a la democracia. En ella se relata y se cuenta la infancia y los logros más destacados de Suárez en la vida política. 
 
Tras realzar la figura de Suárez, el medio se hizo eco de las distintas declaraciones de los dirigentes políticos del país. Felipe González declaraba que: “en una democracia esto es normal”, Manuel Fraga, presidente de Alianza Popular señalaba que: “es lo mejor que podía hacer”, y Santiago Carrillo, secretario general del PCE expresaba que: “ha tardado demasiado en producirse”. La Vanguardia destacó que existió un temor en los partidos catalanes a una convocatoria anticipada de elecciones y recoge las declaraciones de los distintos líderes políticos catalanes. A su vez, el periódico se hizo eco también de la gran expectación que generó la dimisión de Suárez a nivel mundial, y recogió las distintas opiniones de los medios de Bonn, Bruselas, Londres, París y Roma.