domingo, 27 de noviembre de 2011

4. Dimisión Suárez: Videos


Este video, emitido por TVE, hace un breve repaso al momento clave de Adolfo Suárez: su dimisión el 29 de enero de 1981. Además, nos da información sobre la inestabilidad que se vivía dentro de UCD en aquellos años, así como la proclamación de Leopoldo Calvo Sotelo como su sucesor.






El siguiente enlace nos lleva a una miniserie emitida por Antena 3 sobre la vida del Presidente. Con multitud de detalles sobre su vida, tanto personal como política, el film comienza precisamente con el momento que analizamos, su dimisión. A partir de ese instante, y recurriendo en diversas ocasiones a las escenas en flash back, se narran sus comienzos, su gloriosa trayectoria y su final en el mundo de la política.


jueves, 24 de noviembre de 2011

4. Dimisión Suárez: Antecedentes

Tras la muerte del general Franco el 20 de noviembre de 1975, dos grandes aspectos flotan en el ambiente del país. El primero es que es necesaria la construcción de una democracia. Esta aspiración es compartida por la mayoría de la clase política española. El segundo aspecto palpable es que la sociedad española es un pueblo no reconciliado. En la sociedad aún está muy marcada la memoria traumática de la Guerra Civil y la represión ejercida por los vencedores hacia los vencidos.

El período que se extiende desde la muerte de Franco hasta la llegada al poder de los socialistas, en otoño de 1982, es considerado un modelo de transición democrática tanto por su resultado como por el modo de alcanzarlo. Tras la muerte de Franco, es el Consejo de Regencia quien asumirá de forma transitoria las funciones de la Jefatura del Estado. El 22 de noviembre, Juan Carlos I de Borbón es proclamado Rey ante las Cortes y Consejo del Reino.

El Rey confirma en su puesto de Presidente a Arias Navarro, aunque ante las dificultades de promover y aplicar reformas políticas bajo su Gobierno, la situación se tensa. Arias Navarro presenta su dimisión el día 1 de julio de 1976. El Rey podrá entonces nombrar a un hombre de confianza en quien había pensado desde tiempo atrás y que comparte su intención de conducir el país hacia un nuevo régimen: Adolfo Suárez. Así, el 3 de Julio de 1976 es nombrado Presidente del Gobierno.

Bajo el mandato de Adolfo Suárez, una serie de reformas esenciales para el éxito de la Transición española son emprendidas por las instituciones políticas.

Por ejemplo, durante ese mes de julio de 1976, todos los partidos políticos son legalizados, excepto los que promovían un Estado totalitario. Además, a finales de ese mes, se declara la Amnistía General para todos los presos políticos o de conciencia (a excepción de los condenados por acto terrorista). A partir de ese momento da comienzo el proceso de redacción de la Constitución. El 6 de diciembre de 1978 es aprobada, entrando ésta
en vigor el 29 de diciembre.

4. Dimisión Suárez: Diarios nacionales

ABC

ABC, periódico de corte derechista y conservador, publica en portada la dimisión de Adolfo Suárez el día 30 de enero de 1981 con un título especialmente valorativo. Así, podemos leer en letra mayúscula la siguiente cita: “Suárez dimitió acosado por su propio partido”. De fondo, la imagen del por entonces aún Presidente ocupando la plana del diario con gesto sonriente. Pese a que UCD era considerado un partido de centro derecha, monárquico y católico, la presencia de Suárez hacía tambalear esos cimientos haciendo dudar de sus bases a no pocos entendidos en el tema. Puede suponerse que por ello la afirmación de la portada de ABC sea tan fría y distante, queriendo dar cuenta de la satisfacción de la noticia para el medio en cuestión.

No obstante, entre sus páginas interiores se desglosa una sección especial enteramente dedicada a Suárez, que tiene por objetivo ofrecer una gruesa pincelada de su vida, su carrera política y sus logros. Todo acompañado por un gran número de fotografías. Algo nada habitual para la época. De esta forma, la reseña comienza con un título un tanto irónico -“Cincuenta y cinco meses”- y continúa con una descripción de sus inicios en el mundo de la política, no sin antes señalar el origen de este hombre, su fecha de nacimiento y demás datos biográficos. Una columna entera que finaliza en un último punto: el día de su investidura como Presidente. El resto de la historia puede verse en imágenes con pies de foto informativos para dar al lector una visión general del protagonista, señalando momentos relevantes. Un apartado objetivo sin apenas tintes valorativos que empañen el conjunto. Algunas de las fotos publicadas son las siguientes:


5 de julio de 1976: Adolfo Suárez jura ante el Rey como presidente del Gobierno español









20 de noviembre de 1977: el histórico aplauso de Suárez a las Cortes tras aprobar la Reforma Política









Tras ese inciso que ubica el acontecimiento, se pasa a una página introductoria dividida en dos partes. Por un lado, un breve texto aludiendo al futuro de UCD donde se expone su dimisión, las causas que han llevado a esa situación y el posible sucesor de Suárez. Nuevamente se advierte la subjetivad del medio al explicar los hechos utilizando frases determinantes para ello -“Acosado por su propio partido, vapuleado por la oposición, la imagen gravemente deteriorada…”. Por otro lado, el texto íntegro de su intervención televisiva, destacando sumarios de importante interpretación: “Mi marcha es más beneficiosa para España que mi permanencia”.
La postura del ABC en todo este asunto queda de nuevo en el aire con su editorial a página completa. Comienza con un titular que apoya firmemente la dimisión -“Por el bien de España”-, alegando que la política de UCD era “titubeante y con errores palmarios”, dando por hecho que no supieron gestionar adecuadamente el poder que obtuvieron al ganar las elecciones. Pero la lectura sigue y lo hace neutralizando su sentimiento, llegando a alagar las virtudes de Suárez en más de una ocasión y culminando con la idea de que también supo retirarse a tiempo: “Si para un político son vitales saber llegar y saber prevalecer, Adolfo Suárez ha probado que la tercera virtud, la de saber retirarse, es la que concede la auténtica dimensión del ejercicio noble de la política.

El resto de páginas que se centran en el hecho son tanto apartados de opinión como pequeños reportajes que analizan el paso de Suárez por el Gobierno. Desde la misma neutralidad y enfocando la información con la mayor veracidad posible, solo quedan excluidas de esta descripción algunas referencias donde, tal vez, la subjetividad sea demasiado visible. Incluso añaden un reportaje para dar a conocer al lector las fases a seguir para nombrar a un nuevo presidente. Gráfico incluido, los datos son puramente informativos, una amplia sección donde tienen cabida todas las opciones, desde las opiniones hasta este tipo de crónicas sobre lo que pasará después.

Un repaso a lo que supuso el Gobierno de Suárez resumido en apenas 10 páginas y destacando temas controvertidos como el paro, el terrorismo o las autonomías, tres de los problemas vigentes en aquel momento. Si bien se trata de exponer qué quedó en el tintero con Suárez, la crítica que se hace de estas cuestiones no es positiva, sino todo lo contrario, nombrando nuevamente los cambios de gobierno, sus tensiones, sus crisis…

Una cronología, que reúne los hitos de la transición democrática, expone claramente lo acontecido desde 1975 a 1980. Cinco años donde los cambios han sido los únicos protagonistas y donde, una vez más, se observa únicamente objetividad en sus líneas. Incluso se podría decir que en algunos casos la subjetivad vence a favor de Suárez. Por ejemplo, en el antetítulo de dicha cronología se puede leer: “Una difícil operación protagonizada y resuelta por Suárez”.

El repaso por la política internacional del Presidente también es uno de los temas a tratar por ABC. Afirmando la poca coordinación entre los miembros del partido y la pérdida de buenas ocasiones para España, relata algunos de los hechos más destacados durante su mandato. Valoración e información quedan mezcladas con un mensaje que, por el contrario, surge sin confusión: Suárez no logró encauzar bien sus propósitos en materia exterior.

Para finalizar este dossier especial sobre la dimisión de Suárez, y más enfocado a augurar los próximos acontecimientos que a narrar el mismo hecho de su marcha, la sección acaba con varias intervenciones por parte de los principales dirigentes de los partidos políticos del momento. Declaraciones de Felipe González, Santiago Carrillo, Manuel Fraga, Jordi Pujol o Carlos Garaicoechea dan buena cuenta del pluralismo ideológico que quiere hacer llegar ABC. Pese a que ninguno se esperaba la renuncia de Suárez, todos coinciden en que debiera haberse producido antes, sin negar en ningún caso sus logros al frente de UCD. Una última página que engloba el final de una etapa y el comienzo de otra.

 El Correo Español. El Pueblo Vasco

 

El Correo Español. El Pueblo Vasco, decano de los periódicos vendidos en el País Vasco, publica en la portada del viernes 30 de enero de 1981 la noticia del mes: la dimisión del Presidente del Gobierno Español Adolfo Suárez.

El título escogido para este inesperado acontecimiento político fue sorprendentemente informativo, ya que en él no se atisba ningún rastro de valoración. Un escueto "Dimitió Suárez", en mayúsculas y negrita, daba cuenta de la noticia. Sorprende, y mucho, que no eligieran un titular abiertamente valorativo puesto que, por norma general, el resto de medios impresos junto con la reseña de la dimisión expresaban su acuerdo o desacuerdo con la decisión tomada por el hasta entonces Presidente. No obstante, El Correo no hizo un tratamiento meramente informativo, ya que mediante un sumario de cita desvelaba cuál era su posicionamiento. Y es que simplemente con leer "Mi marcha es más beneficiosa para España que mi permanencia" los lectores claramente pudieron ubicar a este periódico en la corriente favorable a la dimisión, a pesar de que no expresaron de manera clara su posición.

La noticia, que prácticamente ocupa la totalidad de la página, está acompañada de una foto del presidente durante el discurso de despedida emitido por Televisión Española. Junto a esta, informan que a las 3.30 de la madrugada han podido conocer que Calvo Sotelo es el candidato para ocupar la presidencia. Pero, debido a la rapidez y el ritmo vertiginoso con el que elaboraron al noticia El Correo especifica que se trata de una noticia que no ha sido “confirmada oficialmente”. Por ello, se puede deducir que para publicarla se basaron en la enorme rumorología que se desató con la dimisión de Suárez.

Este periódico en su interior le dedica a este acontecimiento politico un gran número de páginas bajo el rótulo “dimisión del presidente del Gobierno”, mediante las cuales recuerda al público algunos de sus datos biográficos, los cuatros años y medio que estuvo frente al Gobierno y cómo decidió tomar la decisión de abandonar la jefatura del Estado. Los responsables de este periódico decidieron que lo importante era la información en si misma, por lo que las fotografías brillan por su ausencia. El peso de ilustrar la información recae en únicamente dos fotos; eso sí, con pies de foto muy valorativos como “Suárez a lo largo de sus casi cinco años de gobierno tuvo momentos de auténtica soledad”.

En la primera página de la sección, impacta ver como el periódico recoge textualmente los doce minutos de duración del mensaje trasmitido por la radio y la televisión. Quizá determinaron poner el alegato integro para que los lectores pudieran entresacar algunas ideas que con una simple escucha no pueden vislumbrar. Además, manera trataron de favorecer la comprensibilidad del mensaje al acompañarlo de una pequeña descripción que indicaba los movimientos afirmativos con la cabeza, el tipo de planos utilizados y el lugar de ubicación de la bandera y el retrato del Rey.
Caricatura sobre la dimisión de Suárez
Tras casi cuatro décadas de dictadura, Adolfo Suárez fue el primer presidente elegido de manera democrática. Hecho que induce a que los pasos a seguir para la elección del nuevo presidente no fueran muy conocidos por el pueblo. El Correo decidió reproducir íntegramente el artículo 99 de la Constitución que abordaba este tema para tratar de ayudar a los ciudadanos a comprender la información que estaban leyendo en torno a la dimisión. Todo ello bajo el título de “Los pasos para la elección de un nuevo presidente”.

Al tratarse de un periódico de ámbito provincial, la edición analizada corresponde a la de Bizkaia, recogió de manera exhaustiva las reacciones de la oposición vasca. Así pues, entrevistaron al Lehedakari Carlos Garaicoechea del Partido Nacionalista Vasco (PNV), a Juan María Bandrés de Euskadiko Ezkerra, a Carlos Solchaga del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y a Jesús María Viana, el presidente de la UCD del País Vasco. Pero al por tratarse de un hecho de ámbito estatal también dedicaron media página para recoger las declaraciones del entonces candidato a la presidencia por parte del PSOE. Felipe González. Esta diversidad de intervenciones de políticos de diversos partidos da buena cuenta del pluralismo ideológico que El Correo quiere hacer llegar a su público.

El resto de páginas que se centran en el hecho son artículos de opinión y pequeños reportajes que analizan la vida política de Suárez firmados por prestigiosos periodistas como Pilar Urbano.

Este dossier de 8 hojas hace un exhaustivo recorrido por la vida política de la corta democracia española haciendo críticas y poniendo en entredicho la actuación de Suárez, pero también tratándole como al hombre que hizo posible la transición española. De nuevo para demostrar un pluralismo ideológico, en algunos artículos se criticaba al ex presidente, mientras que en otros se ensalzaba su figura.

EL PAÍS

El diario El País, fue el primer periódico con clara vocación demócrata en un contexto en el que el resto de diarios españoles venían de una larga historia en el Franquismo y pasó poco a poco a convertirse en el periódico de la España democrática. El día 30 de Enero de 1981 publica en portada la dimisión del Presidente del Gobierno Adolfo Suárez con el titular: “Adolfo Suárez no explica las razones políticas de su dimisión”. Un tema que sin duda va a causar gran controversia y sobre el que se va a hablar mucho en El País. En portada se ofrece un breve texto a modo de avance de lo que se puede ver en las páginas interiores, y la publicación va a acompañada de una fotografía del presidente ultimando los detalles técnicos poco antes de grabar la locución televisada sobre su dimisión. Ya desde la primera publicación comienzan las especulaciones sobre las causas que podrían haber llevado al presidente del gobierno a optar por la dimisión y casualmente las tensiones con la Iglesia y los militares son continuamente mencionadas, además de una posible presión al monarca por parte de altos mandos militares en favor del relevo de Suárez.

Por otro lado, tan suculenta noticia comparte su espacio con un pequeño apartado en la parte inferior bajo el título de "¿Solución en el Parlamento o Elecciones Generales?", en el que debido a la poca información que se tenía sobre las razones de la dimisión, se hace una fuerte crítica a Suárez y UCD: “habrá que felicitar a estos demócratas de nuevo y viejo cuño que, con sus apetencias inusitadas y sus querencias inconfesables, han logrado abrir una crisis profunda para nadie beneficiosa. Y si se debe exclusivamente a la falta de capacidad del propio Suárez, a su derrumbe psicológico y a sus pocas defensas políticas, habrá que convenir que la irresponsabilidad suya y de su equipo a la hora de presentarse a las elecciones resultará memorable”.

Ya en las páginas interiores pese a que siguen las especulaciones sobre la irrevocable decisión del Presidente, se abren paso otras noticias como la de quién va a ser el sucesor y el hombre dispuesto a ocupar la Presidencia. Se baraja desde un primer momento la posibilidad de que ese hombre sea Leopoldo Calvo Sotelo, aunque todo esta en el aire hasta el momento en que el Rey proponga al Congreso de los Diputados un candidato. Además, se ofrecen cuantiosos detalles sobre cómo aconteció el Consejo de Ministros y cómo numerosos miembros del comité estaban visiblemente emocionados ante la sorprendente noticia, o cómo el todavía Presidente del Gobierno a través de la televisión, con voz firme y gran serenidad, daba la noticia al país que le vió nacer: “Mi marcha es más beneficiosa para España que mi permanencia”.

En las próximas páginas Suárez acapará toda la atención, y el diario se esmera por contar a sus lectores cómo es su vida, sus virtudes, o sus más preciados logros a lo largo de su carrera política. Entre las virtudes que destacan está la de hábil, pragmático o de gran capacidad para la política, aunque también expone que por muchos otros es considerado una persona arribista. Se ofrece una detallada información que desvela como cronológicamente fue ascendiendo en el poder hasta llegar al cargo de Presidente.

Una vez situados los lectores en los acontecimientos, el diario reparte sus páginas entre noticias de UCD y su aspirante al Gobierno, las críticas por parte de los otros partidos al principal candidato, Calvo Sotelo, y los incesantes comentarios de conocidos personajes del mundo de la política como Manuel Fraga: “La dimisión de Suárez abre una crisis que pone fin definitivamente a la primera fase de la Transición”; Carrillo: “No ha fracasado Suárez, sino el Gobierno monocolor de UCD” o Tierno Galván: “El presidente no gozaba de la confianza del país”, acerca de su opinión sobre la dimisión y el futuro de España.

Sobre esta línea, El País publica una viñeta haciendo un humor irónico de los hechos que acontecían en aquel momento, dejando tal vez caer si la marcha de Suárez va a ser más perjudicial que beneficiosa para la nación. El diario se hace eco también de la gran expectación que había generado la noticia tanto en España como en el mundo, incluyendo incluso pequeños apartados sobre cómo había influido la noticia en Washington y en Moscú.
El día 30, finaliza con una página entera dedicada a, cómo dice en el titular, “la familia numerosa de un hombre tenso”, dejando entrever la complicada situación por la que estaba pasando Suárez. En ella se desvelan interesantes detalles sobre su mujer, Amparo Illana, y sobre su personalidad y su vida cotidiana; aunque se centran primordialmente en su persona, también hablan sobre los hijos que tienen en común y, en alguna ocasión, sobre el padre de Adolfo Suárez.







LA VANGUARDIA

La Vanguardia, periódico de corte político centrista catalanista y monárquico y con cierta simpatía con el liberalismo y el nacionalismo catalán, publica en portada la noticia de la década. La dimisión de Adolfo Suárez. El día 30 de enero de 1981 La Vanguardia opta por un título corto, claro y conciso: “Suárez abandona”. En portada se pueden distinguir dos fotos separadas por un texto. En la primera de ellas, de corte horizontal, se introduce el titular y se aprecia a Suárez en una esquina solo y sin compañía en el Congreso de los Diputados. El periódico quiere mostrar claramente una imagen de completa soledad. En la de abajo y con mayor tamaño, la foto refleja una cara pensativa del por aquel entonces Presidente de Gobierno. Ambas fotos intercalan varías líneas de texto que refuerzan el titular: “Sometido a la presión crítica su propio partido… el presidente Adolfo Suárez se ha decidido por el abandono de sus funciones al frente del poder ejecutivo”. 

Ya en páginas interiores se relata y se explica como fue la dimisión. Todo se recoge bajo el epígrafe de “El presidente del Gobierno explica su dimisión”. Bajo la cita de: “No quiero que el sistema democrático sea, una vez más, un paréntesis en la historia de España”, La Vanguardia reproduce el discurso integro en donde el ex presidente Suárez explicaba los motivos de su dimisión. Dicho discurso merece varias páginas para el periódico y se entremezcla con varias noticias breves en recuadros.

Tras el discurso toda la información se centra en el partido UCD. Con el abandono de Suárez del partido, UCD emprende la búsqueda de un sustituto que tomase de nuevo las riendas de la presidencia del partido. Para Suárez, el sustituto –su sustituto- tenía nombre y apellido, Calvo Sotelo. No obstante, el partido no lo veía claro y quería celebrar un Consejo Político de donde saldría el relevo de Suárez. Lo que si era claro era que Calvo Ortega asumía momentáneamente la presidencia interina de UCD. Paralelamente a esto, existió el rumor generalizado de que se estaba celebrando en Madrid una reunión con todos los Jefes de las Capitanías de Estado. Se habló de la existencia de un complot militar agitado y organizado generado tras la mala situación existente en aquella época, y Defensa salió rápidamente a desmentir todo asegurando que solo se encontraban en dicha reunión el Jefe de la Capitanía de Madrid y el de la I Región.

Adolfo Suárez euforico tras el I Congreso de UCD en 1978
 
La figura e imagen de Suárez queda resumida en una página y esta alberga dos apartados claramente diferenciados. En el primero de ellos, con el titulo de “Cinco años en el poder: historia de la transición”, se hace un largo resumen del paso de Suárez por el partido. Para ello utilizan los sumarios de “dos decisiones capitales, empieza la crisis, aprensión, recelos y descomposición”. En el segundo de ellos, el medio hace una pequeña biografía y titula: De la dictadura a la democracia. En ella se relata y se cuenta la infancia y los logros más destacados de Suárez en la vida política. 
 
Tras realzar la figura de Suárez, el medio se hizo eco de las distintas declaraciones de los dirigentes políticos del país. Felipe González declaraba que: “en una democracia esto es normal”, Manuel Fraga, presidente de Alianza Popular señalaba que: “es lo mejor que podía hacer”, y Santiago Carrillo, secretario general del PCE expresaba que: “ha tardado demasiado en producirse”. La Vanguardia destacó que existió un temor en los partidos catalanes a una convocatoria anticipada de elecciones y recoge las declaraciones de los distintos líderes políticos catalanes. A su vez, el periódico se hizo eco también de la gran expectación que generó la dimisión de Suárez a nivel mundial, y recogió las distintas opiniones de los medios de Bonn, Bruselas, Londres, París y Roma. 

4. Dimisión Suárez: Días posteriores

ABC

Tras la dimisión de Adolfo Suárez, y una vez disipada la sorpresa, los medios de comunicación de todo el país comienzan a exponer augurios sobre el futuro de la nación. Desde ABC se tratan diversos temas, unidos entre sí con objeto de restablecer un cierto orden al Gobierno, donde poco a poco se va olvidando la dimisión en sí misma para abordar las consecuencias de esa decisión. Suárez pasa a un segundo plano y Calvo Sotelo comienza a ser protagonista de un periodo en constante cambio.

Felipe González tras la consulta con el Rey
El 31 de enero de 1981, dos días después de la dimisión, ABC publica el siguiente titular: “El Rey inicia consultas para proponer presidente”. Un breve texto informativo nos da buena cuenta de a quién recibe Su Majestad, entre ellos se encuentra el mismo Suárez, Felipe González, Santiago Carrillo y Manuel Fraga. No obstante, y alejándonos por un momento de la pura narración, se ha de destacar una curiosa viñeta ubicada en la parte inferior de la página. Con un llamativo “Con Suárez vivíamos mejor”, la ilustración parece señalar la necesidad de tener un Gobierno conservador. Si bien UCD no consiguió todo lo que se propuso en un principio, este tipo de medios derechistas consideran que, antes de proclamar presidente a alguien socialista o comunista, la figura de Suárez y sus decisiones son mucho mejor aceptadas que trasladar el poder a la izquierda política. La actitud es la de mantener UCD unida pese a sus crisis internas para poder sobrellevar esta nueva etapa sin más retrasos.
Viñeta de portada
La sustitución de Suárez por Calvo Sotelo es un cambio aún no se ha formulado oficialmente, pero desde la prensa se pide que no tarde en llegar. Concretamente ABC publica a página completa un texto sobre este asunto. En sus palabras se advierte cierta premura en el proceso de sustitución, aunque sigue exponiendo la postura del resto de partidos en la oposición. Abogando por ser neutral pero sin esconder su temor ante cualquier giro inesperado, plantea la situación de la manera más objetiva posible dando a conocer cada noticia nueva que sale a la palestra. Tratando de poner todas las cartas en la mesa, no tiene reparos en publicar las opiniones de Felipe González y del líder del PCE, al igual que ya hiciera cuando se conoció la dimisión del todavía Presidente. No obstante, en este caso se abstiene de mostrar la postura de Fraga.

El estilo periodístico de ABC es un tanto asfixiante al ofrecer un gran número de noticias dentro de un mismo bloque informativo que, aunque versan sobre la temática que analizamos, parecen inconexas entre sí. Avanzamos en nuestra lectura y con asombro se descubre que la siguiente información cita esto: “Suárez no ha dimitido como Presidente de UCD”. Un dato que tal vez debería de haberse reflejado al comienzo del diario y no al final de la sección. Como si de telegramas se trataran, parece que ABC reuniera estos pequeños esbozos de realidad y los publicara con sin orden ni concierto. Algo que probablemente abruma al lector. Una visión internacional de la situación cierra el apartado sobre Suárez donde las reacciones son dispares y contrapuestas entre unos países y otros.

Se afianza la candidatura de Calvo Sotelo
Y llegamos así a febrero, que arranca con el “Minuto a minuto” de la mano de las crónicas de Carlos Dávila, Pilar Urbano y Luís Peiro. Los días pasan y Calvo Sotelo es la figura indiscutible en esta marabunta de dudas. El apoyo al candidato es incondicional por parte de ABC, quien cree que las rencillas internas se van disipando a favor de la unidad del país. Entre tanto, el II Congreso de UCD está a la vuelta de la esquina. Por otro lado, y como se comenta al inicio de este análisis, las consultas por parte del Rey continúan, esta vez con las propuestas de los nacionalistas que dicen contraponerse a las coaliciones entre UCD y PSOE excluyendo de esta manera al resto.

Como curiosidad, uno de los temas tratados ajenos al revuelo por la sucesión es el de la visita de los Reyes al País Vasco. En portada y con una foto de tamaño considerable, destacan su llegada y sus principales visitas. Pero más curioso resulta que un día después -el 5 de febrero- la plana vuelva a ser ocupada por Sus Majestades, en esta ocasión, como motivo de apoyo a la Corona. Con un “Viva el Rey” se da a conocer el incidente causado por algunos representantes de la extrema izquierda vasca. La objetividad y la información quedan empañadas por infinidad de valoraciones negativas a los autores del fatal gesto de consideración al jefe del Estado. Un hecho aislado que sin embargo tiene demasiado espacio en un diario que, por el contrario, trata de mantenerse neutral en otras circunstancias. Incluso se hace una nueva referencia al día siguiente, cuando los Reyes regresan a Madrid. ABC deja clara su postura respecto a la Corona aunque con demasiada claridad tal vez.

Retomando el asunto de la sucesión a la presidencia, el 6 de febrero da comienzo el II Congreso de UCD en Mallorca. La expectación por la intervención de Adolfo Suárez es palpable en las noticias que dan antes y tras el evento. Es tanto el interés motivado por el acto que entrevistan a un experto en política española de la Universidad de Nueva York. Por otro lado, las crónicas emitidas por los corresponsales al Congreso son excesivamente valorativas, dominando no en pocas ocasiones el adjetivo y la opinión, y no la información de lo que allí ocurre con la veracidad que se merece. Una larga lista donde noticias/interpretaciones se suceden tras de sí en lo que parece ser el resumen del acontecimiento. Críticas no muy favorables pero con las ideas ya más perfiladas en cuanto al futuro se refieren.

En definitiva, un buen seguimiento del suceso desde su inicio hasta principios de febrero donde reina la objetividad por encima de ideologías y posturas contrapuestas. Un volumen informativo importante con gran cantidad de datos y de trabajo periodístico de fondo. Quizá la última parte de este análisis, el referido al II Congreso en Mallorca, haya sido el más afectado de subjetividad por parte del medio aunque, en general, la valoración es positiva respecto a las noticias ofrecidas.

 El Correo Español. El Pueblo Vasco


Suárez en la apertura del II Congreso de UCD
Tras la dimisión de Suárez los medios de comunicación de toda España comenzaron a hacer apuestas sobre quién sería el candidato a la presidencia y si el sector crítico de UCD lo apoyaría o por el contrario impediría su proclamación. Desde El Correo Español. El Pueblo Vasco. dieron una importancia excepcional a todos los pasos que la UCD, y los críticos en particular, daba en torno a este difícil y nuevo periodo español. Durante estos días de cierta inestabilidad política, este periódico trató también diversas cuestiones como el inicio de consultas del Rey y la hipotética salida de la crisis de la UCD. Esto originó que la dimisión de Suárez pasara de cierta manera a un segundo plano, dejando el “protagonismo” a su sucesor Calvo Sotelo y al sector crítico del partido.

El sábado 31 de enero, dos días después de la dimisión, El Correo publicaba en la portada el siguiente titular: “Los críticos de UC se oponen a Calvo Sotelo” y puntualizan que toman esa actitud “por la forma en la que ha sido nombrado”.  Esta información se complementa con una fotografía de Adolfo Suárez saliendo del Palacio de la Zarzuela después de firmar su dimisión ante al Rey. Esta apertura del periódico, es un claro manifiesto que muestra que a pesar de la inesperada noticia de renuncia, lo que realmente es importante es la formación de un nuevo gobierno que permita que la democracia se arrige en España.  Por ello, recogen en un profundo y completo reportaje sobre las consultas que el Rey tuvo con los parlamentarios, recogiendo las declaraciones más importantes de los principales agentes políticos como Felipe González, Santiago Carrillo o Manuel Fraga.

Caricatura de Calvo Sotelo
Entre dimes y diretes sobre el posible adelanto de las elecciones generales, biografías y comunicados de los denominados “críticos” de UCD, sorprende la banalización que hacen del nombramiento de Calvo Sotelo como sucesor de Suárez. Y es que con una viñeta de mucha gracia e ironía muy poco sutil, El Correo muestra al recién elegido sucesor de Suárez como un atleta con el número dos en la espalda al que le tienen que prender la mecha con un mechero para que comience a andar.  De esta manera tan original ponen en imagen la afirmación realizada por Santiago Carrillo: “me da la impresión de que es un hombre que pasa de la política”.

Durante los días que duró a la celebración del II Congreso de UCD, dio comienzo el 6 de eneroy finalizó el 8 del msimo mes, sorprende el tratamiento que el periódico daba a los participantes, ya que titulares tan llamativos como “La banda de los seis montó la operación Calvo Sotelo”, “cuatro familias luchan por el control del poder” o “la guerra de las listas” colmaban las páginas. Este tipo de títulos incitan a pensar que el periódico aborda temas sobre la camorra italiana en vez del congreso donde se nombrará al próximo mandatario.

Realmente, es muy curioso que el mismo día en el que se abría el congreso de UCD, El Correo dedique una hoja entera a lo que ocurrirá, llegando a afirmar cosas como “a media tarde de hoy habían llegado a Palma de Mallorca la totalidad de los compromisarios centristas…” Como es evidente, El Correo de nuevo vuelve ha hacer una noticia a través de conjeturas o suposiciones. Al publicar este tipo de noticias se juegan toda su reputación, puesto que de haber salido los planes de otra manera a como estaban planeados, este periódico estaría ofreciendo una información que nada tenía que ver con la realidad.

Para no romper las costumbres, El Correo de nuevo volvía a plasmar la totalidad del discurso con el que Adolfo Suárez abre el II Congreso Nacional de UCD, entresacando de la información ladillos como “recuerdo a las victimas del terrorismo”, “crisis del partido” y “unidad”. Con estos tres simples frases se manifiesta de manera espectacularmente buena cuales eran los problemas internos del partidoen particular y de España en general.

Entre toda este monto de noticias destacan el gran número de artículos de opinión, crónicas y editoriales en las cuales no solo comentaban los acontecimientos del día, sino que también especulaban sobre si Adolfo Suárez volvería a la vida política. Y es que según afirmaba Alberto Aza. “Suárez volverá a la política”, ya que solo quería dejar de ser “la tapadera de todos”.

Entre toda esta gran cantidad de hojas llenas sobre el congreso y la crisis de UCD, destacan las noticias que continúan abordando las consultas que el Rey está teniendo con los grupos parlamentarios. De igual manera, recogen los planes turísticos de los Reyes al seguir con detenimiento la llegada de ellos al País Vasco, así como también la anulación de su viaje a Estados Unidos.

Caricatura de Sotelo como futuro presidente
Con la clausura del congreso, la sustitución de Adolfo Suárez por Calvo Sotelo aun no se había producido, ni tan solo se había elegido el día en el que se produciría. Sin embargo, en toda la prensa  se especulaba con el día en el que este suceso se produjera. Tanto es así, que El Correo y sus colaboradores barajan varias fechas para este acontecimiento tan importante.

En  toda esta marabunta de informaciones El Correo en un intento de tener una mayor diversidad de opiniones publica entrevistas e impresiones de los principales líderes de la oposición como Felipe González del Partido Socialista Obrero Español y Santiago Carrillo del Partido Comunista.

El Correo Español. El Pueblo Vasco. recoge de una manera muy completa todos los sucesos políticos que se vivieron tras la repentina dimisión de Suárez. Sin embargo, muchas veces caen en repeticiones de informaciones. Y es que en ese afán de publicar el máximo número de noticias y ser el periódico más completo dedican columnas a resúmenes de las agencias (EFE y Europa Press) sobre los acontecimientos más importantes acontecidos durante esas semanas. Al igual que ABC, ambos hoy en día del grupo Vocento, El Correo dedica varios espacios a recoger las impresiones de los principales periódicos extranjeros, tratando así de dar a conocer a sus lectores como se estaba viendo estas agitadas jornadas políticas tras las fronteras.



EL PAÍS

Una vez que la noticia sobre la dimisión de Suárez ya era conocida nacional e internacionalmente, el diario El País se esmera en recaudar toda la información que partidos y políticos ofrecen sobre el posible futuro de la Presidencia del Gobierno y de la Nación. El 31 de enero de 1981 publica en portada las fotografías de Adolfo Suárez, sonriente, y Felipe González, con un semblante más serio, después de sus respectivos despachos con el Rey. Estas fotografías van acompañas de un amplio texto que avanza lo expuesto en las páginas interiores bajo el título: “Felipe González se ofrece al Rey para intentar la formación de un Gobierno en torno al PSOE”. Esta posibilidad surge por parte del PSOE como alternativa a UCD y para evitar elecciones anticipadas. Esta información comparte a la vez espacio con otras noticias que nada tienen que ver con la situación del Presidente del Gobierno.

En las páginas siguientes toda la información se centra en torno a las consultas regias con los líderes parlamentarios para discutir las candidaturas de los aspirantes a Presidente. Son muchas las noticias que hablan sobre este tema llegando incluso a fatigar al lector. Quizá debido a que los hechos se desarrollan a un ritmo lento, políticos y medios parece que ansíen que llegue el momento de la verdad. El diario expone los hechos con total objetividad y, aunque la sustitución de Suárez es casi palpable, expone las posturas de los diferentes partidos políticos y la controversia que rodea la votación del candidato. En este sentido, da mucha cabida a los comentarios realizados por miembros pertenecientes al sector crítico que, aunque son totalmente opuestos a la candidatura, su postura ocupa un importante espacio dentro del periódico.

Aunque las diferentes personalidades políticas no se muestran contentas con la decisión de Suárez de proponer a Calvo Sotelo como candidato de UCD, la mayoría coinciden en una cosa que el diario El País reiteradamente también quiere hacer saber: es necesario abordar de inmediato los problemas del paro, la crítica situación económica, las autonomías y los actos terroristas.

El mes de enero termina con una noticia que dice: “Las Bolsas saludaron la dimisión de Suárez con alzas espectaculares”. Sin duda el diario hace una entremezcla de pros y contras sobre la dimisión que, junto a la exagerada cantidad de noticias sobre el tema que ocupan hoja tras hoja sin apenas fotografías, no hace más que confundir y asfixiar en la lectura.

Una vez llegados a febrero, el indiscutible protagonista en las primeras páginas es Leopoldo Calvo Sotelo. Cabe destacar que El País utiliza mayoritariamente titulares objetivos, no dando cabida a las valoraciones ni a la subjetividad. Si en alguna ocasión cambia el estilo de los titulares, es cuando aparecen los comentarios u opiniones formuladas por los diversos personajes políticos, que aparecen en forma de cita y entre comillas. Donde sí se puede ver un atisbo de subjetividad, es en alguna que otra tribuna libre que publica el diario, en el que se da rienda suelta a los pensamientos y opiniones del autor. En este caso, cabe destacar la tribuna escrita por Jorge Esteban, en la que destacan frases como esta: “Digámoslo claramente, Suárez no ha presentado la dimisión, por mucho que nos quieran convencer, de motu propio sino que alguien le ha colocado al pie del abismo la víspera de un congreso de UCD, en que era previsible, como ya ha ocurrido en otras ocasiones, que saliese fortalecido”; o como en esta otra frase: “Después de la entrada en vigor de la Constitución se ha visto incapaz de enfrentarse con la gigantesca labor de construir un Estado moderno”. Se puede decir que toda la subjetividad que escasea en la inmensa cantidad de noticias que se publican sobre la dimisión, se deja ver sin tapujos en los textos de opinión.

Hay que destacar que este día El País dedica la última de sus páginas a cómo han sido los días para el Presidente después de tomar la decisión de dejar el Gobierno. Quizá en esta página es en la que más claro se hable sobre este asunto, ya que en el resto no dejan exponer  rumores y especulaciones. Suárez habla abiertamente sobre cómo ha ido viviendo los acontecimientos: “Me voy porque estoy solo. Toda la derecha institucional del país me combate y he perdido la confianza del Soberano. Me voy porque no tengo el poder”.

Las noticias sobre el II Congreso continúan y se entremezclan con las reuniones del Rey con el Presidente del Congreso, Landelino Lavilla, el Secretario General del Partido Socialista de Cataluña, Joan Reventós, o con los líderes de las minorías parlamentarias nacionalistas, entre otros. En este punto, dos asuntos comienzan a adquirir vital importancia: la ley del divorcio, cuyo proyecto de ley podría quedar devaluado a causa de la dimisión del Presidente, y la visita de los Reyes al País Vasco. El País, el 4 de febrero publica en portada con una foto de tamaño considerable, la llegada de los Reyes y el recibimiento con cordialidad y respeto que reciben, aunque rodeadas de polémica por contestaciones a la visita real promovidas por Herri Batasuna y algunos partidos de la izquierda extraparlamentaria vasca, que fueron abortadas por la policía. En la portada del 6 de febrero vuelven a ser protagonistas, esta vez con una fotografía del regreso del Monarca a la Zarzuela: “Cordial despedida entre don Juan Carlos y Garaikoetxea al término del viaje a Euskadi”, en la que se vuelve a aludir los incidentes sufridos el día anterior por parte de Herri Batasuna. En este sentido, el diario maneja la información de una manera muy objetiva, cuenta cómo se desarrollaron los hechos y los problemas que acontecieron, pero en ningún momento da rienda suelta a la subjetividad ni a las valoraciones, más bien, parece querer dejar a un lado los incidentes y centrarse en la visita real.


Este mismo día, el II Congreso de UCD en Mallorca acapara todas las miradas. Pese a haber considerables problemas internos en el partido por la lucha de poder de los diferentes líderes, El País le da gran protagonismo a Adolfo Suárez: tanto por su reaparición, como por el discurso de apertura y los pronósticos que tenía sobre los resultados. Es importante destacar que el diario dedica una hoja a “Los hombres clave del Congreso de UCD”. En ella, publica las fotografías de las personas que representan a los diferentes sectores de dicho partido y, como curiosidad, debajo de cada nombre aparece una pequeña valoración sobre cada uno. Destaca por ejemplo el de Miguel Herrero, “un portavoz respondón”, Calvo Sotelo “el repuesto consevador”, o el de Antonio Fontan, “un liberal del Opus Dei”, entre otros. Además, debajo de cada uno se advierte una pequeña biografía del protagonista.
A la izquierda, aplausos de los miembros de la ejecutiva saliente a Adolfo Suárez tras su discurso ante el congreso. A la derecha, Landelino Lavilla y Oscar Alzaga, destacados representantes de la corriente crítica.


Para terminar, el 7 de febrero, El País publica la presentación de la dimisión de Adolfo Suárez al Congreso, junto con una fotografía de Agustín Rodríguez Sahagún y Leopoldo Calvo Sotelo, candidatos a la presidencia de UCD y a la jefatura de Gobierno, respectivamente. En su interior todo gira en torno a las palabras de Suárez en su discurso y en apoyo a Calvo Sotelo. Un discurso que hasta los críticos y oficialistas coinciden en elogiar. Todo ello, relatado con total objetividad, hasta que aparece un texto de opinión de Daniel Gavela, que no tiene reparo en criticar la actuación de Suárez: “Dieciocho ocasiones con aplausos -casi siempre cortos en intensidad y duración-, Adolfo Suárez se recreó en el tópico, prodigó ambigüedad, a pesar de aludir constantemente a la necesidad de clarificación, y repartió unas docenas de buenos propósitos”. Estas palabras contrastan con el texto que aparece este mismo día en unas páginas anteriores en la que no duda en elogiarle: “La intervención de Adolfo Suárez, que fue premiada con un total de dieciocho interrupciones para aplaudirle, duró cuarenta minutos...”.

En definitiva, el diario El País hace un buen seguimiento de la información, valorando por encima de todo la objetividad como se puede apreciar en sus publicaciones. Se esmera en mostrar las opiniones de los diversos sectores y trata la información y a sus protagonistas con un profundo respeto. Eso sí, la diferencia que se puede apreciar entre los textos meramente informativos y los de opinión, es abismal. En estos últimos, la subjetividad y las valoraciones hacen su aparición estelar donde la objetividad brilla por su ausencia.

 
LA VANGUARDIA
Calvo Sotelo y Felipe González,  líderes de UCD y PSOE

Tras la noticia sobre la dimisión de Suárez publicada el día 30 de enero con el titular de “Suárez abandona”, al día siguiente el diario La Vanguardia decide publicar en su edición del 31 de enero de 1981 en portada las fotografías de Leopoldo Calvo Sotelo y de Felipe González. Los dos principales candidatos a suplir en el cargo tras la renuncia de Adolfo Suárez. Estas fotografías van acompañadas de dos declaraciones, una por barba. Calvo Sotelo afirmaba que su designación por UCD era “el comienzo de un proceso que puede acabar en investidura”, mientras que Felipe González expresaba que “el PSOE estaría dispuesto a formar Gobierno si recibiera tal encargo de Su Majestad el Rey”. Con esto se aprecia que el medio quiere recoger la opinión de los posibles sustitutos de Suárez y quiere ofrecer a sus lectores la máxima imparcialidad posible, no se casa con ninguno de ellos. 

 
Ya en páginas interiores el medio adjunta toda la actividad política bajo el rotulo de Tras la dimisión del presidente del Gobierno. Narra la división interna que existía en UCD y cuenta como el partido de UCD esta atravesando unos momentos difíciles y complicados, pero que también los atraviesa el país. Se ve como el periódico le echa un claro capote a UCD. La Vanguardia cuenta que se sabía que Calvo Sotelo no gozaba de la confianza del “sector crítico” del partido y apodan la reunión del partido de UCD como “la larga noche”. Por otro lado, en el PSOE todo es bien distinto. Felipe González presenta su alternativa aunque rechaza un Gobierno de coalición. Al margen de todo esto el Rey ya había iniciado la serie de consultas con los principales grupos parlamentarios. En primer lugar recibió al ex presidente Suárez, luego a Felipe González, para seguir con Carrillo y luego Fraga. A la salida se hace eco de las distintas opiniones de los líderes de los distintos partidos políticos. Llama claramente la atención que recojan las declaraciones de Suárez, Carrillo y Fraga pero que no recojan la del líder del PSOE Felipe González. Parece que interesa todo menos lo que piense el PSOE.
Al margen de la rivalidad entre UCD y PSOE para La Vanguardia también tiene importancia el tema del VI Congreso del CDC y por ello le dedica varias páginas.

 
El día 1 de Febrero de 1981 La Vanguardia cumple 100 años y lo celebra con una portada especial. En su portada no cabe nada en lo referente a la política. Simplemente aparece una niña con un periódico en la mano. Abajo titulan “Cien años”. No obstante, ya en páginas interiores no se olvidan de lo que verdaderamente importa a sus lectores, y tras las felicitaciones y gestos de cariño de ellos siguen contando toda la actividad política al detalle. El medio confirma como la reunión y II Congreso Nacional del ejecutivo centrista se celebrara en Palma de Mallorca los días 6, 7 y 8 de ese mismo mes. Se conoce que el Rey proseguía con las consultas políticas y que esta vez se reunió con Miquel Roca (Minoría Catalana), Marcos Vizcaya (PNV), Rojas Marcos (PSA), Bandrés (EE), Piñar (UN). Sorprende a su vez que el Rey no se cite con el PSC y su líder Joan Reventós, aunque se explica que la exposición del PSC coincidía con la del PSOE y que por eso no hubo dicha reunión. Mientras tanto no se deja de informar de todo lo que acontece al congreso de CDC.

 
En la portada del día 3 de Febrero se lleva a primera plana la reelección de Pujol y Trías Fargas en el partido de Convergencia Democrática de Catalunya. Cabe recordar que este medio es un periódico de corte político centrista catalanista y monárquico y con cierta simpatía con el liberalismo y el nacionalismo catalán. Dicho sea de paso, se ve que es un tema importante en su ideología y es por ello por lo que lo destacan en portada. La Vanguardia anuncia la futura visita real al País Vasco e informa de las diferentes huelgas que se están produciendo en Hospitalet, Cornellá y Espluges. Comunica a sus lectores que el viaje de los Reyes a los EEUU que se iba a realizar entre los días 9 y 17 de ese mes queda aplazado y que tras este no viaje el rey efectuará una segunda ronda de consultas. La Vanguardia publica el 4 de febrero en portada la visita real al País Vasco, al mismo tiempo que incluye una foto que atestigua el acuerdo entre el presidente de la CEOE y el secretario general de la UGT. Dicho convenio proporcionara un crecimiento salarial en el presente año.

El Rey en la Casa de Juntas de Guernica
En la portada del 5 de febrero la casa real vuelve a ser protagonista. La Vanguardia incluye hasta 4 fotos en su portada y las acompaña con un breve texto: “Frente a quienes practican la intolerancia, desprecian la convivencia, no respetan las instituciones ni las normas elementales de una ordenada libertad de expresión, yo quiero proclamar mi fe en la democracia y mi confianza en el pueblo vasco”. Y añade “Con esta introducción magistral el Rey gano el aplauso fervoroso de los representantes de las instituciones vascas reunidos en la Casa de Juntas de Guernica, de donde los parlamentarios de Herri Batasuna hubieron de ser expulsados después de su bochornosa provocación”. Aquí se aprecia como el medio expone su ideologia sin tapujos y defiende al Rey a capa y espada. 

En la portada del 6 de febrero Los Reyes vuelven a ser protagonistas, esta vez con una fotografía con la familia del “lendakari Garaicoechea”. Este mismo día, el II Congreso de UCD en Mallorca acapara todas las miradas y el medio cuenta al detalle lo que acontece en Palma. El 7 de febrero llevan a portada una foto entre Calvo Sotelo y Suárez. Se aprecia como se le da gran protagonismo a Adolfo Suárez: tanto por su reaparición, como por el discurso de apertura. Dedican varias paginas albergando el discurso y recogen la cita del ex presidente “entre Suárez y UCD, he escogido UCD”. 
 
En definitiva, el diario La Vanguardia con aire centrista catalanista y monárquico y con cierta simpatía con el liberalismo y el nacionalismo catalán, hace un buen seguimiento de la información referente a UCD. Es más, se esmera en mostrar todos los detalles. Sabe diferenciar información de opinión y la información en lo referente a aspectos catalanistas es primordial y siempre le dedica su espacio.

4. Dimisión Suárez: La visión mundial

La dimisión de Adolfo Suárez como presidente del primer gobierno democrático español, tras una larga dictadura de casi cuatro décadas, originó mucho interés y gran impacto en el panorama internacional. Además, todos los comentaristas y periodistas apuntaban que el momento político era muy difícil, que la crisis iba a ser larga y que la salida de la misma podría realizarse por diversas vías según lo que ocurriera en el congreso de UCD. Al mismo tiempo, estos periodistas se cuestionaban cuáles eran las verdaderas causas por las que el presidente había dimitido y cuáles eran las posibles presiones que éste hubiese podido recibir.


Estados Unidos

Todos los comentaristas estadounidenses coincidían al señalar que tenía que haber algún motivo detrás de la dimisión de Suárez.

New York Times: recogía los rumores que hablaban de que “altos jefes militares” se habían reunido con el Rey para que despidiera a Adolfo Suárez. Asimismo, según este diario la crisis española se veía muy “oscura” donde predominaba un discurso ambiguo siendo lo correcto su dimisión ante el Parlamento. Ante todo esto, dudaban de que realmente Calvo Sotelo siguiera como candidato a la presidencia, por lo que preveían una posible coalición entre partidos, donde Felipe González, del PSOE, era un buen candidato para formar el nuevo gobierno.

Washigton Post: exponía que el sector conservador de UCD se oponía a las negociaciones entre el ejecutivo de Suárez y ETA. Como sucesores se limitaba a señalar a Calvo Sotelo y a  Rodríguez Sahagún y destacaba que “pocos” son los que creían que realmente Suárez se desvinculaba por completo de la política.

Times: esta revista publicaba que la noticia de la dimisión del presidente del gobierno era “vox populi” ya que era evidente el desgaste que sufría tras cinco años “al timón” del gobierno español. De igual manera, señalaba que la virtud de la democracia se basaba en poder cambiar de gobernante pero no de sistema político.

Inglaterra

Según afirman, los diarios londinenses no trataron en sus editoriales la noticia de la dimisión de Suárez no por desinterés, sino prudencia.

The Guardian: no veían una salida rápida de la crisis ya que junto a los problemas sociales, económicos y de seguridad, se le sumaba la profunda brecha abierta en UCD. Por ello, creían que lo mejor sería formar el gobierno con una alianza entre UCD y PSOE mediante la convocación de elecciones anticipadas.

The Times: tras anunciar la dimisión, The Times publicó esta noticia como la más importante del panorama internacional; sin embargo, destacaba en sus páginas de opinión que la salida del gobierno de un presidente supone una crisis interna del partido, pero que de ninguna manera constituye una catástrofe política.

Francia

La dimisión, que fue inmediatamente anunciada por las radios francesas, causó sorpresa en los círculos políticos, aunque ya se suponía que Suárez tenía que ceder su puesto a otro político. Todos los diarios parisinos recogieron la noticia en primera página, señalando a la Iglesia y a los militares como los frentes de presión que propiciaron su renuncia.

Le Point: muestra una opinión favorable en cuanto a que España podía salir de la crisis, ya que contaba con los mecanismos constitucionales adecuados. Además, se aventuró a predecir el futuro, ya que explicó que las elecciones de 1983 serían adelantadas y el PSOE de Felipe González tendría muchas posibilidades de acceder al gobierno, puesto que era el único que aportaba soluciones a los problemas.

Italia

La dimisión sorprendió a los italianos tanto en prensa escrita, como en radio y televisión.

Corriere Della Sera: este diario destacaba las consultas que el Rey mantuvo con los representantes de los diversos partidos políticos con el objetivo de designar al sucesor. Al mismo tiempo, puso sobre el tapete sus dudas sobre la “estable” unidad de UCD, por lo que auguraba unas elecciones anticipadas donde el PSOE ganaría con una amplia mayoría.

Alemania

Al igual que el resto de medios internacionales, los alemanes expresaban que UCD no estaba en la situación propicia para poder salir de la crisis, por lo que creían que era importante que Suárez explicara las razones de su dimisión: saber si tiene que ver con las fuerzas democráticas o si son ajenas a ellas. Sin embargo, mostraba su contrariedad ante unas elecciones anticipadas ya que según explican los españoles, en un breve periodo de tiempo tendrían que votar dos veces de ser así.

Rusia

“La caída de Suárez es un reflejo de su fracaso en la política económica”. Con este titular la prensa comunista manifestaba su posición a favor de la dimisión, ya que consideraban que el tipo de gobierno que llevaba UCD era muy contrario a su línea ideológica.