"Porque existe la muerte apreciamos la vida. Entonces lo que hay que hacer es vivir, no preocuparse de la muerte"
Jorge Núñez
10 de la mañana. Auditorio lleno. Apenas quedaba alguna silla vacía. Luces. Focos. Flashes de cámaras. Cámara de televisión. Todo indicaba que se trataba del estreno de la nueva película de Mario Casas. Craso error. Mario Casas no estaba ni se le esperaba. En cambio allí estaba él. Con bufanda roja a cuadros escocesa, camisa amarilla, bolígrafo en el bolsillo y con rostro tranquilo. Es Enrique Meneses, uno de los referentes en la historia del periodismo.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid como quien dice, Don Enrique Meneses -si me permiten- nos presentó en la facultad de Ciencias de la Comunicación en Leioa su nuevo proyecto de televisión, Utopiatv, a la vez que rememoraba con graciosas anécdotas historias de su época como corresponsal. Acompañado por Georgina Cisquella – directora y realizadora del documental Oxigeno para vivir- Enrique Meneses es sin ninguna duda un claro ejemplo a seguir para aquellos que estudiamos periodismo. De padre periodista, Meneses nació un 21 de Octubre de 1929, y a sus recién cumplidos 82 años (28 como corregía él con una leve carcajada) posee unas ganas locas de escribir y de seguir haciendo periodismo impropias para cualquier persona de esa edad. Siempre dice que no tiene sangre en las venas, sino que tiene tinta de imprenta, mezclada con un poquillo de whisky. Razón no le falta.
Muchos dicen que la vocación es innata. Él la lleva de serie. Quien le conoce bien dice que tiene una ventaja sobre los demás. Esa no es otra que su memoria histórica. Su privilegiada memoria y el hábito de escribir diariamente le facilita que los recuerdos y anécdotas vividas fluyan y salgan sin esfuerzo, que no queden en el olvido. Perteneciente a la conocida generación Magnun- cuando la fotografía era la cara del mundo- Meneses ha evolucionado y no se ha quedado atrás, se ha adaptado a las nuevas tecnologías como si de un adolescente de 16 años se tratase. De hecho, posee Facebook, Twitter, blog propio (enriquemeneses.com) y Flicker, en donde vende sus fotografías a quien le interese. Su colección de negativos es inmensa, puede tener guardados cerca de 15.000. Amante de la fotografía y muy activo en Twitter, no hay día que su blog no registre una entrada. Es como un reloj suizo, no falla.
“Tengo mi propio horario”, admite sin tapujos. Reconoce que abre su oficina y chiringuito particular a alas 9 de la mañana y lo cierra pasadas las 2 de la madrugada. ¡Bendito horario! Se ve que vive para y por el periodismo. Es un devorador compulsivo de televisión, en donde rara vez no tiene puesto el canal Al Jazeera. “El caníbal” siempre está con la radio o con la televisión puesta, atento en todo momento por lo que pueda pasar. Vivió y ejerció el periodismo en una época dura, en donde las fotos daban la vuelta al mundo. Allí no existían los teléfonos móviles, y los ordenadores y Internet todavía no se habían inventado. Sin embargo, para Meneses “el periodismo de hoy no es muy diferente del de antes”. De hecho afirma que “el periodismo se puede explicar con una formula más sencilla que la de Einstein. Es ir, ver, oír, volver, contar. Punto”.
Curriculum espectacular
Su currículum es inmenso. Sus más de 60 años en la profesión así lo atestiguan. Desde su primer reportaje con Manolete allá por 1947, pasando por corresponsal en India y Oriente Medio de la revista ‘Paris Match’, fue el primer reportero que subió a Sierra Maestra con Fidel y con el Ché. Sus fotos fueron un verdadero boom mundial que le costaron la reprimenda y unos cuantos azotes del general Batista que todavía aún recuerda. Dirigió numerosos programas tanto en radio como en televisión. “A toda plana”, “Los Reporteros”, o “Robinson en África” tuvieron un éxito innegable. Además, se ha codeado y entrevistado con los líderes del momento - el rey Hussein de Jordania y Martín Luther King entre los más ilustres- pero Meneses tampoco le hace ascos a la pluma. “Fidel Castro”, “África de Cairo a Cabo” o “Hasta aquí hemos llegado” -su autobiografía más reciente- se han vendido como churros.
No obstante, tanto la época como los medios han cambiado radicalmente. Él mismo lo sabe. “Ahora vosotros vais a ser vuestros propios amos, vais a ser freelance, eso es estupendo, uno lo hace y aprende”. Esa es su filosofía. Para ello utiliza una y otra vez el término de escuela de la calle. No tuvo reparos en reconocer que no era partidario de hacer masteres ni nada, pero tal y como insiste siempre “el periodismo es un oficio como el de carpintero, el periodismo no se hace detrás de una mesa”.
Esta preparado para todo. No le teme a nada. Ni incluso a la muerte. Como dijo Jobs en su discurso y como también dice él “el mejor invento de la vida es la muerte”. Esa es su filosofía de vida. “Porque existe la muerte apreciamos la vida. Entonces lo que hay que hacer es vivir, no preocuparse de la muerte”. Ha superado un cáncer de colón y esta preparado para lo que venga. En su puerta de casa va a poner un cartel en la puerta que diga: “¡Señora Muerte, que no estoy en casa, vuelva usted otro día!”. ¿Quién osará a frenarle? Hay Meneses para rato.
Jorge: Estoy orgullosa de tí. Has escrito bien, una crónica excelente.
ResponderEliminarAna M.